GESTIONANDO LOS APRENDIZAJES CON EL ENFOQUE POR COMPETENCIAS
Los bajos resultados de los
aprendizajes destacados en el nivel secundaria nos han impulsado a mejorar las
estrategias pedagógicas a partir de la implementación del currículo nacional de
educación básica (CNEB). A través del monitoreo y acompañamiento pudimos
verificar que los docentes, por ejemplo, aplican de manera insuficiente los adecuados los procesos didácticos para la
comprensión de diversos tipos de textos, se observa poca
participación de las familias en actividades de orientación para el soporte de
los aprendizajes en casa y el clima desfavorable que se percibe en el aula no
contribuyen con el logro de los aprendizajes destacados; a esta situación
hay que agregar que un sector de los docentes tienen poco conocimiento del CNEB
y el enfoque por competencias, no
muestran disposición para el trabajo en equipo y no son muy colaborativos. Sin embargo, un grupo de
docentes se muestran motivados por los cambios y están dispuestos a mejorar sus
prácticas pedagógicas; a partir de esta fortaleza empezaremos a implementar el
CNEB, para gestionar los aprendizajes satisfactorios en nuestra escuela y así mejorar los resultados.
En ese sentido, el desarrollo de
las competencias para alcanzar, no solo que los estudiantes comprendan diversos
tipos de textos, sino desarrollar las 31 competencias del currículo nacional,
implica que los docentes aprehendan el CNEB, el perfil de egreso (características del estudiante egresado), sus enfoques transversales
(concepciones e ideas importantes), las competencias (facultad de combinar un
conjunto de capacidades actuando con pertinencia y sentido ético), capacidades (recursos
para actuar de manera competente: conocimientos, habilidades y actitudes), estándares
(descripción del desarrollo de la competencia en creciente complejidad) y los
desempeños (descripciones específicas respecto a los niveles de desarrollo de
una competencias que hace el estudiante), sin dejar de promover la
participación activa de los estudiantes y el trabajo colaborativo, primando el
rol mediador del docente.
Así mismo, es muy necesario
brindar ambientes adecuados para el trabajo colegiado y las jornadas pedagógicas,
los talleres financiados, las reuniones que se realizarán en horario adecuado y
el buen trato en el aula será una forma de vida en el trabajo pedagógico de la
escuela. Otros aspectos, sin que sean menos importantes, serán la optimización
del tiempo para el monitoreo y
acompañamiento, el fortalecimiento
de la práctica docente en consonancia con el manejo del CNEB y la participación
de las familiares, son situaciones determinantes para lograr las metas
institucionales en una gestión centrada en los aprendizajes de los estudiantes.
Por tanto, como directivo asumo
el compromiso de atender las demandas de los maestros en el conocimiento y
manejo del CNEB, potenciar el interaprendizaje a través de los intercambios de experiencias, asesorar y
acompañar a los docentes en el fortalecimiento de su práctica pedagógica,
plantear metas de aprendizajes claras y propiciar un clima escolar adecuado
para la obtención de mejores resultados.

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